lunes, 19 de noviembre de 2012

Sobreviviendo





Sobreviviendo

Conserva la integridad
De lo que está por desplomarse.
Gris, detenida, a la espera.
Se sostiene de un hilo
Pero hace horas que está por caer.
Cambia su energía a económica
Para resistir la carga casi completa.
Se hace lenta, muda, traslúcida.
Respira solo de a ratos,
Desaparece en el silencio.
Ahí, imperceptible,
Escatima funciones
Agazapada en el ardor
De la reparación de su mente.


viernes, 16 de noviembre de 2012

Hijito




“Te va a traer muchas cosas para ti”.
“Duerme negrito”, Jairo.



Hijito

 “Duerme, duerme negrito
Que tu mama está en el campo, negrito”.
Brota mi lamento íntimo.
Solitario, de lejos, hondo,
De ese sacrificio amoroso.

Le canto a mi chiquitito:
“Duerme, duerme Torito
Que tu mama está en el campo, Torito”.
Y me lame la cara
Para enjuagar los desconsuelos
Que crujen en mi alma.

 “Duerme, duerme mi hijito.
Que tu mama está pensándote, hijito”.
Como si te viera, hijito.
Hoy, trabajando todo el día.
Hoy, trabajando voy tosiendo.
Para tener tu rica fruta y cuando llegues
Me retengas en los brazos, hijito.



martes, 13 de noviembre de 2012

8N




8N

Abracé lo nuevo,
Aquello impensado.
La utopía avanzaba
Y se hacía hormiga
Para convertirse en gente.
Uno más uno, más uno, más uno…
Y recordé ese cuento
De cuando era niña:
La sopa se formaba
Si cada cual entregaba
El ingrediente que tenía.
¿Pero qué hacía la piedra
En el medio del agua?
Era el puntapié para que
La cacerola hirviera
Cocinando algo de todos.


martes, 6 de noviembre de 2012

Inversa




Inversa

Negada a correr detrás
De espejitos de colores.
Rara e incomprendida,
La rebelde cuestionadora.

Lo dado se pasea ante ella
Ostentando para tentarla.
 Ignora que no tiene chance:
Despliega lo que no suspira.

Fuerte contra la corriente
Y con poco de qué amarrarse,
Resiste aferrada a ella misma
Creando lo bueno con lo propio.


domingo, 28 de octubre de 2012

En Jane





“-Si me lo agradece usted - replicó él -, que sea sólo por usted. No he de negar que el deseo de proporcionar a usted una dicha pudo añadir fuerza a las otras razones que me impulsaron a ello; pero su familia de usted no me debe nada. Aun respetándolos mucho, yo no pensé sino en usted”. Darcy.
Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen.  



En Jane

No menos que el afecto
De ese hombre decidido
Que atraviesa el campo al alba
Con su abrigo hasta los pies.
La imagen masculina y seductora
Se acerca sin temor
 Desplegando magnetismo.
Observador, paciente, devoto.
No claudica en su búsqueda
Y desata generoso,
-Y por ella-
Los nudos del impedimento.
Pensar a Darcy
Hasta que se haga presente.
¿Y si no llega?
Seguirá creando a Elizabeth
Para atraerlo infatigable
 Hacia donde ella camine.