lunes, 11 de marzo de 2013

Augurio




Augurio

Calma hoy.
Como si mirara el mar
Adormecida
Y supiera que en tu pecho
 Estás plantando jazmines
Para cuando apoye mi cabeza
 Y pueda oler tus colores.



domingo, 3 de marzo de 2013

Domingo chino




Domingo chino

Qué para atrás que es ir al chino
Un domingo cuando aturde la tarde.
Es como el Apocalipsis de cada semana
Resumido en un rectángulo con luces de tubo,
Que me recibe con un gato dorado y plástico
Y con una cajera que no caza one.

Las góndolas llenas de cosas
Son Disney del Tercer Mundo.
La idea es comprar algo que
Consuma mi llama voraz
Hasta detonarme y explotar.
Que me haga morir un rato,
Mientras espero el puto lunes.
Que me saque de acá
Porque no puedo respirar.

Pero cada vez que vacío un estante
Veo mi propio agujero.
Ese que no se llena con snacks transgénicos
 Ni con galletitas dulces, ni con ese rico infantil flan.
El mismo que el dueño mafia tiene
 Y que también se le nota al pibe repositor
Mientras apila fideos de oferta sin parar.

Me tiento con los licores
-Tiene muchos-
Quizás me den un girito más.
Mejor los chocolates que funcionan seguro
Y me llevo una galleta de la fortuna
Esperando ese toque de ganas
Para remendarme sola,
Con aguja y sin dedal. 


lunes, 18 de febrero de 2013

Hábitat




Hábitat

La casa sacude silencio
Y un murmullo de autos aletea.
Despierto donde hoy se riegan
Un gato y un chancho de mentira,
Junto a un perro animado y verdadero
Y a otro petrificado que aún resiste
Sosteniendo el perfume de vainilla
Y las florcitas de plástico con los dientes.
Los espectros vagan por las noches
Y se esfuman con la mañana,
Transformándose en objetos
Que suenan a algo impropio
Para darme otras señales.
Las luces que me gustaban
De a poco se fueron quemando,
Y atónita la puerta
Ya despliega dos salidas
Que no asombran más a nadie.
Restos de un lugar sagrado
Que contiene la carga ensombrecida
Y encierra veranos de los buenos.
No hay aire que renueve el viento
Ni maderas que no estén ahuecadas,
Perdura una voz desde hace mucho
Sin evitar que la mística se oxide.
La lámpara me mira violenta
Increpándome al afuera.
Pero resulta que es negra y borracha,
Y que el fino bracito se le cae
Cada vez que la enderezo.


domingo, 17 de febrero de 2013

J y C




J y C

Jesse y Celine,
Ausencia y agonía en la distancia.
Destinados a ser y a no ser, y viceversa.
El amor en la intensidad de lo imposible,
Aniquilados y arropados en el recuerdo de ese día.
Son 1995 y ya no lo serán nunca más.

Todo estaba por suceder en sus veintes.
Iban a conectar con mucha gente –pensaban–,
La vida les deparaba pilas de mágicos sucesos
Como la unión de ambos en ese tren:

Conocí a un chico con hermosos sueños,
Pelo grasiento, ojos azules y labios rosados.
Me dejó atrapada en el tiempo.
Me tenía desde antes de tenerme
Y me tiene para siempre.
Temía que mi rareza lo espantara,
 Pero nunca lo hubiera lastimado.
Solo podía lastimarme a mí misma.

Qué hubiera sido de ellos si en los noventa
 Ya se hubieran inventado las redes sociales,
Si se hubiesen ahorrado el desencuentro
Seis meses después de la primera vez.

Yo solo quería parecer un fantasma,
Un ser anónimo que vagaba
Para evitar volver a casa.
Pero me encontré con un ángel blanco
Que me dijo que todo iba a estar bien.
Era muy inteligente, apasionada y hermosa.
Creo que todo lo que le dije sonó tan estúpido.

Qué hubiera sido de ellos
Si C le hubiese podido avisar que no iba a ir,
Que su abuela había muerto ese mismo día.
Si no hubiesen tenido que esperar nueve años
Para volver a verse, esta vez en París:

-¿Por qué no estuviste en Viena? Todo hubiese sido tan distinto.
 -Nos hubiésemos terminado odiando, eventualmente.
-¿Cómo? ¿Como nos odiamos ahora?
“El pasado es el pasado.
Tenía que suceder de esa manera”.

El libro que los cuenta
Los cruza en los inicios de sus treintas.
Moldeados por el Tiempo,
Conservan las mismas médulas.
-Nene, vas a perder ese avión.
-Lo sé.
Si se aferran a esta oportunidad,
¿Podrán aprovecharla?






jueves, 7 de febrero de 2013

Incondicionales




Incondicionales

Punza hasta lo más hondo,
Aún sospechado y predicho.
Lo anunciado toma fuerza incontenida
Y la atiende sacudiéndole la cara
Para arrebatarle lo último.
Despierta, recién pudo hacerlo hoy,
Y encuentra a esos ojos pequeños
Que la observan, sentaditos,
Esperando lo de siempre.
¿Se verá, desde el programa que accede
A lo más recóndito de la Tierra,
Que está juntando el corazón con las manos
Para retribuirle algo
A su inmensa presencia?